
AUNQUE LAS RETENCIONES NO SE AYAN APROBADO
EL GOBIERNO DE CRISTINA SIGUE LUCHANDO MAS QUE NUNCA
Crecimiento récord para la Presidenta
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy que Argentina "va a cumplir el período de crecimiento más importante en casi 200 años de historia", en caso de que este año el país siga creciendo como viene, con un índice del 8 por ciento en mayo último . La jefa de Estado llamó a todos los que cuentan con una actividad a redoblar el esfuerzo porque todavía falta mucho, todavía hay gente que está sin trabajo y pibes que precisan mucho hogar, familia y Estado para completar el proceso educativo . La Presidenta también afirmó, al hablar en el acto de ampliación del gasoducto de la empresa TGS, en la Base de Mantenimiento Gutiérrez de la localidad de Berazategui que el gran desafío de los argentinos es seguir profundizando este modelo que nos ha vuelto a dar trabajo, industria, producción y esperanza.
Pichetto le pide la renuncia a Cobos
La única instancia institucional en la que el vicepresidente vota en el Senado es en caso de empata. De allí que más allá de la enorme brutalidad institucional que cometió Angel Pichetto al reclamar la renuncia de Julio Cobos, reveló que la duda sobre su efectiva mayoría corroe al kirchnerismo.
El próximo miércoles 16 se realizará la sesión del Senado para tratar las retenciones móviles al campo y algunos legisladores oficialistas y de la oposición piensan en un posible desempate a manos del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.
A tal punto esa idea subyace en la cabeza de muchos, que el propio jefe de la bancada justicialista en el senado, Miguel Angel Pichetto, consideró que en caso de que el titular de la Cámara alta deba desempatar, debería votar por el Gobierno, de lo contrario, debería renunciar.
“Creo que votará con el gobierno", aseguró Pichetto. "¿Y de no ser así?", le retrucó un cronista del diario Río Negro en una entrevista . "Si vota por la negativa, entonces Cobos tendrá que dejar su cargo", fue la irresponsable respuesta del senador.
"El es parte de este gobierno y es una política central para esta administración convalidar la ley que tuvo media sanción en diputados", se justificó.
El Gobierno echó a seis funcionarios de Cobos
No hicieron falta demasiadas explicaciones para ratificar con hechos las ideas que hoy sobrevuelan en la Casa Rosada. El Gobierno expulsó ayer por resolución ministerial a seis funcionarios que respondían al vicepresidente Julio Cobos y que trabajaban en el Ministerio de Planificación de Julio De Vido.
De esta manera, la presidenta Cristina Kirchner emitió de un plumazo tres claras señales políticas a menos de una semana del revés que sufrió en el Congreso: por un lado, confirmó su estilo de confrontación hacia quien considera un "traidor" por haber votado en contra del proyecto de retenciones; ratificó que la denominada concertación plural conformada con los radicales está herida de muerte, y, por otra parte, logró con esta jugada otorgarle mayor poder a De Vido, un ministro que hasta ayer muchos veían muy debilitado.
En una breve resolución que lleva la firma de De Vido, la Presidenta desplazó al subsecretario de Combustible, Alejandro Rodríguez; al director nacional de Refinanciación y Comercialización, Eduardo Moreno; al director nacional de Exploración, Producción y Transporte, Miguel Hassekiff; al director nacional de Economía de los Hidrocarburos, Carlos Fernández; a la directora de Combustibles Líquidos, Laura Fagot y al director de Gas Licuado y Petróleo, Daniel Sosa Medina.
Todos estos funcionarios eran técnicos que había llevado Cobos desde Mendoza, ya que habían trabajado con él en la gobernación y les tiene mucha confianza. Aún quedan unos cinco funcionarios que llevó Cobos al Ministerio de Planificación y a Economía. A la vez, el radicalismo K cuenta también con Horacio Quiroga, subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería.
"No había motivo alguno para que nos echaran porque técnicamente veníamos trabajando en Planificación de manera impecable y codo a codo con otros funcionarios del Gobierno", expresó Rodríguez ayer a LA NACION.
El subsecretario de Combustible no quiso hacer una lectura política de su desplazamiento, pero los hechos hablan por sí solos. El jueves pasado, a la mañana, a pocas horas de que Cobos rechazara en el Senado con su voto crucial el proyecto de retenciones de la Casa Rosada el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, les solicitó a Rodríguez y a su equipo las renuncias "por orden de De Vido". El viernes las presentaron, pero sólo ayer se conoció que las renuncias fueron ratificadas por el ministro de Planificación.
Desde UspallataAllegados al vicepresidente aseguraron a LA NACION que Cobos recibió la noticia en la localidad de Uspallata, donde desde hace tres días cumple un retiro en la montaña junto con su esposa Cristina Cerrutti y dos de sus tres hijos.
"Cobos sabe que no le harán fácil el camino. Pero no va a renunciar. Eso lo tiene bien en claro. Es muy probable que le hagan un gran vacío de poder como le hicieron a [Daniel] Scioli, pero aguantará sin inconvenientes", dijo un hombre cercano al vicepresidente.
Se refería, así, a los funcionarios de la Secretaría de Deportes que en 2003 manejaba el entonces vicepresidente y que fueron expulsados por el ex presidente Néstor Kirchner cuando mantuvo su primer enfrentamiento con Scioli. En aquel momento, el actual gobernador bonaerense se expresó contrario al Gobierno en el tema de las tarifas de servicios públicos y le sacaron el poder que tenía desde la estratégica Secretaría de Deportes.
Esta vez, la decisión de desplazar a los funcionarios de Cobos le otorga mayor poder a De Vido, que en los últimos días muchos especulaban que iba a dejar el Ministerio de Planificación para fortalecer la idea de un relanzamiento del Gobierno.
La decisión de la Casa Rosada de desplazar a seis funcionarios de confianza del vicepresidente fue interpretada por los radicales K como una firme declaración de guerra. Pero hay una pregunta que anidan los amigos de Cobos y que tiene respuesta incierta: ¿hasta dónde quieren llegar los Kirchner en su embestida contra el vicepresidente?
Más allá de cualquier respuesta que puedan aventurar en el radicalismo, no es casual que Cobos haya expresado en una entrevista que concedió a LA NACION el jueves pasado que "al vicepresidente sólo lo remueve el Congreso con un juicio político", al tiempo que negó en forma terminante una eventual renuncia. Hasta anoche no se conocían otras renuncias de funcionarios vinculados a Cobos o al radicalismo K.
Kirchner: "Salgan a pintar 'Cobos traidor'"
Entreguemoslé el gobierno a Cobos, que se haga cargo! ¡Que vengan los grupos económicos! ¡Pero que convoquen a elecciones y vamos a ver quién gana!
El jueves a la mañana Néstor Kirchner hizo catarsis. No fue una versión. En esas horas aciagas para el Gobierno, el ex presidente quería forzar la renuncia de Cristina. Hubo un scrum de contención. De los moderados, pero también de los más revoltosos. Hasta Luis D’Elía, punta de lanza de las posiciones más extremas del kirchnerismo, intervino para pedirle prudencia.
Lo sucedido intramuros quedó mejor reflejado en las negras ojeras de Alberto Fernández que en la volátil sonrisa que la Presidenta ofreció esa tarde en el Chaco. Ambos fueron testigos del rostro desencajado de Kirchner, de aquel semblante rosado que no tardó en pasar al rojo escarlata.
Cuando se apagó la hipótesis de la dimisión, a los llamados solidarios de los dirigentes, el santacruceño devolvió, rápido como un frontón, una súplica con packaging de orden:
–Salgan a pintar “Cobos traidor”.
A riesgo de ser redundante, hay que decirlo con todas las letras: Kirchner quiere a Cobos en Siberia.
La tropa comenzó a responderle esta semana, con pintadas y pronunciamientos. El escrache del viernes, frente al domicilio del vice en Mendoza, también fue por obra y gracia del ex presidente. A esa tónica de confrontación suscriben funcionarios como Ricardo Jaime, Julio De Vido y hasta el titular de la CGT, Hugo Moyano.
Para el universo K, Cobos dejó de ser el inofensivo Cleto para transformarse en el temible Judas.
CANAL VOLVER. Al Gobierno le cuesta admitir públicamente la derrota. Ésa es una palabra tabú. El decreto mortuorio de la resolución 125 habla de un “singular empate” en el Senado, otra vez desconociendo a Cobos el rol de decisor. El núcleo del poder K no hizo autocríticas. La culpa, a los ojos de la Casa Rosada, es exclusividad de los medios y de los grupos económicos, que en algunos casos, hay que decirlo, son lo mismo.
Pero Kirchner produjo dos milagros: devolvió protagonismo a Raúl Alfonsín y Carlos Menem, dos ex presidentes que están fuera de toda carrera. Uno actuó desde el detrás de escena, por un estado de salud que se deteriora a paso veloz; el otro, también maltrecho, aportando un voto decisivo en el Senado.
Más allá de Menem, lo que realmente asoma con fuerza tras la derrota oficial es una liga de caudillos peronistas que no ocultan sus ambiciones de poder. Duhalde se ofrece de plataforma de operaciones, sobre la que aterrizan desde José De la Sota hasta los hermanos Rodríguez Saá, pasando por el inefable sindicalista Luis Barrionuevo. Pero por allí también coquetean dos hombres que supieron estar cerca del calor oficial, como el entrerriano Jorge Busti y el gobernador de Chubut, Mario Das Neves.
Duhalde ya recogió el guante y buscará responder al desafío oficial de dirimir poder en las urnas con aquel que quiera crear un “partido del campo”. Dirigentes ruralistas que protagonizaron el lock out agrario fueron socios fundadores del Movimiento Productivo Argentino (MPA) duhaldista, que en los próximos días se expandirá inaugurando sedes en todo el país.
Habrá que ver qué hace Eduardo Buzzi, quien ya se resistió a una foto con Barrionuevo pero siempre mantuvo buena relación con Duhalde. Por estas horas, el titular de la Federación Agraria mastica bronca. La caída de las retenciones dejó un peor escenario para los pequeños y medianos productores. Y es factible que sus socios de la Mesa de Enlace no lo acompañen en el reclamo sectorial.
Para peor, nadie sabe hasta cuándo podrá disimular su mala relación con Alfredo De Angeli. El dirigente mediático busca su propio destino. Nadie sabe si lo hará rompiendo la organicidad con el nucleamiento madre o directamente saltando a la arena política.
Esta crisis interna en la Federación Agraria le dio a la Casa Rosada migajas de satisfacción. “Ahora que Buzzi vaya y el dios Mercado le resuelva sus problemas. El tipo podría haber bancado en general nuestro proyecto y haber promovido modificaciones en el tratamiento particular. Pero no quiso que interviniera el Estado y ahí está, sin chicha ni limonada”, señaló un diputado que está online con Kirchner.
KAMIKAZE. En la sesión del jueves, el kirchnerismo buscó emular la cultura kamikaze. Jugó todas sus fichas detrás de las retenciones móviles. Pero, está a la vista, no tomó los recaudos necesarios.
Los pilotos suicidas de Japón hacían honor a su lealtad utilizando el avión como misil. Pero, aunque parezca ridículo, se ponían cascos. ¿La razón? No querían que un golpe con la cabina –que pudiera surgir de un movimiento brusco antes de llegar al objetivo– les hiciera fracasar la misión.
El oficialismo voló sin casco. Llegó a esa madrugada magullado, dejando jirones de tropa propia por el camino y creyendo –sin certezas, sólo creyendo– que podía torcer la voluntad de Cobos. El vicepresidente le dijo taxativamente al socialista Ariel Basteiro que se iba a inclinar por el sí. El diputado lo cuenta abiertamente por estas horas. Pero toda la gestualidad de Cobos, desde aquella carta llamando al consenso hasta su encuentro con los gobernadores críticos del Gobierno, indicó lo contrario.
Una semana antes de la sesión histórica, Cobos visitó a Gabriela Michetti en la habitación 414 del Hospital Italiano. A la vicejefa de Gobierno porteño se le estaba yendo el efecto de la anestesia, después de la operación de su columna.
–Señor vicepresidente, yo creo que usted va a terminar desempatando. Pero rezo a Dios para que lo ayude –lo recibió Marta Illa, mamá de Michetti.
–Espero que no sea así, señora –devolvió Cobos, gentil.
Tras la votación, Michetti llamó al vice para felicitarlo. Cleto le agradeció.
–Durante toda la semana me acordé de tu vieja.
CARPETAZOS. El kirchnerismo se movió en la pelea con el campo como un elefante en un bazar. Además de insuflarle oxígeno a algunos muertos vivos de la política (como el caso de Ramón Saadi, a quien el PJ de Catamarca investiga si votó a favor del proyecto oficial a cambio de beneficios personales), y de poner en riesgo el tratamiento de una nueva Ley de Radiodifusión en el Congreso, con su avanzada anti-Cleto no hace más que acercar al vice a la figura de un mártir.
Como es habitual en estas instancias, el rumor de los “carpetazos” contra Cobos toman fuerza. Daniel Scioli, en los momentos de zozobra con los K, supo muy bien de qué se trata.
La Casa Rosada logró que la gente le diera al vice el respaldo que no le dio en las urnas. Para los desmemoriados, en octubre del año pasado el delfín de Cobos en Mendoza, César Biffi, perdió la gobernación a manos de Celso Jaque. Hoy las encuestas lo muestran al vice por las nubes.